Ya lo sé, tenía que aprovechar el fin de semana y escribir sobre las virtudes de la actividad que puede comenzar con besos (en lo particular me gusta iniciar mordiendo los labios con mis labios, juguetón) y que (si es bien realizada) finaliza fundido y con falta de aliento; está bien, no generalizaré y exagerarizaré ni malescribirarizaré.
Pues que no pude escribir porque me quedé dormido casi todo el fin. No me gusta dormir en demasía, no me gusta malgastar mi tiempo. Quería aprovechar el fin y poner en orden mi entorno y unas ideas que me asaltan, pero no, no hice nada. Me siento como un fiasco.
El fin de semana pasado, venía en la México-Querétaro como a más de 140, en eso, veo un carro que se parecía al de mis papás, y al estar a su lado que me doy cuenta que era el carro de mis papás, me enfreno cono dirían Ustedes, bajo la velocidad, pauso la canción que venía escuchando y que corría por el aleatorio, y... pues pienso: "seguiré corriedo", subo la velocidad y... pues que mi carro comienza a echar humo. Que "suerte" que mis papás vinieran detrás mío. Le di un calentón a mi carro y tuvimos que esperar a que enfriara y llenarle el depósito de agua. Cuando vuelvo a ponerle play, ¿qué canción creen que venía escuchando? R= Una que se titula "Fin". Mi carro ahora está en el taller y me saldrá caro; se aceptan donaciones.
lunes, 20 de octubre de 2008
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