jueves, 13 de diciembre de 2012

ARDIENDO

Tenía un rato sin escribir o y no porque no quería. Se trata de que no sé que decir, creo que estoy sintiendo demasiado; como si en medio de un incendio lo caloroso, la ardedumbre, lo calcinoso, lo llagante, el latir del fuego, lo abrazante del fragor me consumieran y sólo un grito se hiciera en mi voz. Si hoy escribo es porque quiero elevarme de los sentimientos, porque creo que una comprensión puede envolverme y trascenderse en mi ser. Cómo me siento? Me siento arder, pero en este momento yo soy el fuego y respiro las llamas del universo. Ya, no hay más que decir, por este momento, sí, estoy ardiendo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

BAJARLE AL PEDO

El hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra porque es el único que necesita despertar. Este fin de semana me volví a poner un peda monumental. Desde hace un tiempo vengo pensando en que quiero bajarle a mi desmadre con los vicios pero de plano me ha faltado convicción. No quiero dejar de tomar alcohol, pero si de fumar. Siempre que tengo esta intensión lo que hago es moderarme, pero siempre siempre siempre termino cayendo en pedas hasta el amanecer. Y no es que tome diario (aunque lo he hecho), ni que olvide lo que hago o me ponga súper hiper mega mala copa; tampoco me pasa cada fin de semana, simplemente es ese hastío de sentirme en espiral, esa sensación de desperdicio, de no estar haciendo nada productivo. De hecho el problema no es el alcohol, si no soy yo estancado, sin dirección. Cuando termino de tomar hasta que amanece, el camino a mi casa es algo que considero deprimente: las personas esperando el bus, corriendo, abriendo sus negocios, y yo, yo voy estupidizado con mis ojos cuarteados a punto de cerrar. Uno de los problemas de cuando salgo a tomar, es que espero, y de verdad que lo espero ansioso y vehemente, espero que pase algo extraordinario, conocer a alguien o ligar o enamorarme o tener una aventura totalmente apasionada que le de un giro a mi vida y me enfile camino a la felicidad que tanto anhelo. Pff, que fraude es la promesa que yace en cada copa de vino, en la cual habrá un amor que corresponda a nuestro corazón que se abre con cada trago caliente de nuestra bebida en turno, y es que viéndolo en este instante, es imposible no esperarlo, pues hay un momento en el que pasando sólo unos tragos, nos sentimos menos oprimidos y el mundo es más brillante y la felicidad no es algo lejano, la felicidad se encuentra dentro de nosotros, un poco adormilados de lo que nos creemos que somos. Como esta vez si voy en serio, pero esta vez que si es en serio si va en serio, me he trazado un plan, el cual es derivado de la siguiente observación: el problema consiste en que siempre hago lo mismo, no tengo actividades extra que me enamoren como lo hace mi buen amigo el trago ligero. Ahora, mi plan consiste en comenzar a hacer nuevas cosas. Decreto en este instante (doy el último trago a la última cerveza que me queda en mi hogar por hoy, en serio), decreto en este instante que inicia la transición hacia la vida que estoy decidiendo, una vida amorosa, saludable, próspera, organizada, llena de todas y cada una de las cosas que me hacen feliz; y por supuesto, no queda fuera el trago, pero no será el referente de mis actividades nunca más, ya que cambio mi visión acerca de mi vida. Amigos, quiero bajarle a mi vida de vicio, me pueden ayudar. Gracias. Posdata. Es en serio.

martes, 24 de enero de 2012

DULCES TREINTA

He llegado a 30 ¿significa algo? No.

Me da gusto estar el día de hoy y no por que sea la coincidencia de mi cumpleaños 30. Desde hace un tiempo no me siento bajo alguna edad. Me sorprendo como un niño, me comprometo como un adulto, estoy al borde de la muerte como anciano, rockeo como a los veinte y me da un gusto malicioso rebelarme como cuando era adolescente. En algunos cumpleaños anteriores sentía el peso del tiempo empujando mi mente a objetivos imaginarios, lejanos e ideales; hoy no hay un fin ni camino ni planes, hoy estoy aquí recostado escribiendo solo y feliz. Siento la felicidad de saberme ordinario. Ser especial es algo que sobrevaloré muchos años, hoy camino entre Ustedes ni más ni menos.

He llegado a los treinta, para mí comienza el año. Hoy es día de celebrar el año nuevo. ¿Deseos, promesas, un corazón nuevo, los más profundos anhelos? No lo sé, me conformo con la vida sin todo eso.

He llegado a los treinte pero siento que acabo de comenzar a vivir. Siento el grito de la vida retumbando en todo mi ser llamándome a mi destino: este instante. Y siento el grito tan grande tan hondo profundo e infinito que sólo se puede tratar de mi conexión con el Universo.

He llegado a los treinta y significa un día más de juego ¿Alguien viene a jugar? Vamos, inténtenlo, hoy es mi cumpleaños.