Dicen que una de las decisiones más difíciles en la vida de una persona es a qué se va a dedicar. Y lo és. Es difícil como quererle hacer jaque al Rey. Pero yo lo tengo muy resuelto.
Siempre me ha gustado hablar. Siempre. Las palabras, en mí viajan como arroyo de un aliento del Universo, y lo tengo que compartir, es algo que no me puedo quedar. Desde niño, desde siempre siempre me ha gustado eso de conversar. Con versar. Versar.
Cuando entré a la secundaria participé en un concurso de oratoria y después de eso supe que sería mi voz la que me daría de comer. Y así es. No es que tenga una gran voz, pero me gusta transmitir ideas. Estudié la carrera de derecho con la idea de dedicarme a la política y pff. No me dedico a la política, no se espanten. Actualmente en lo que trabajo tengo que utilizar muchísimo las palabras y eso me encanta. Pero mas que hablar me gusta escribir, y aunque no escribo mucho me gusta. La posibilidad de contar algo y que este "algo" tenga una intención que te lleve y te traiga y te encuentre y te desaparezca y te tome y vueles y planees y aterrices. Me gusta escribir y sé que voy a dedicarme a eso. Algún día. Pronto. :) Pero más que escribir me gusta leer. Leer para mí es como para algunos ir al antro. Leer historias y entrar en una vida que no es la tuya pero ya es tuya, porque si es así, las historias que lees se vuelven parte de ti. Hermoso. Y leer no sólo es para las palabras, las imágenes también se leen, no hay límites. No hay límites, todo se puede leer, los sonidos, los silencios, las ausencias y presencias. Pero volvamos a las palabras: las amo. Creo que he llegado a esa edad en la que se puede decir que ya soy grande y tengo súper resuelto a que me estoy dedicando y a que me voy a dedicar: soy un artesano de palabras.
Siempre que alguien me da pie a hablar sobre lo que se dedica, trato de percibir si está feliz o no con lo que hace o si le es suficiente; les pregunto que les gustaría hacer o si tienen algún talento divino que les ayude a ganar su primer millón, porque, para mí sólo hay de dos: hacer lo que quieres o querer lo que haces.
viernes, 30 de agosto de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
ANSIAS DE SI MISMO I
SON NIÑOS
Pff, el cuarto año lo cursé en una primaria
diferente a la de tercero. Fue una primaria diferente porque en la que estaba
antes había un niño que todo el tiempo quería pegarme y me amenazaba y y y y, era malo. Que malisimísimo es ser el niño
nuevo y estar solito esperando que uno de los que ya estaba se te acerque. En
serio, fue difilisimísimo ya que todos se conocían y se llevaban bien y yo
llegué a su universo de amigos desde primero de primaria y entonces
inmediatamente me odiaron. Sí, me odiaron, y ellos se llevaban bien y el
resultado fue que todos se unieron y todos me molestaban (aquí va una carita
del whatsapp que está llorando). Cheetos, me cambiaron de una primaria porque
uno me molestaba, a otra donde: TODOS me molestaban. Mis papás optaron por esa
primaria ya que el maestro que iba a impartir mi curso era amigo de la familia;
entonces, luego entonces mi Papi fue y habló con el maestro y le dijo que su
pobre baby sufría y lloraba y llegaba a diario quejándose “Papi, Papi, los
otros niños me molestan y me pegan y me odian y me odian (carita por triple
again)”. Pff, inche maestro, estaba a nada de jubilarse y era un pachorrudo,
buena onda pero pachorrudo y le dijo a mi Papá: “Martín, son niños”. Hijo de la
jubilación (carita roja de enojo del whatsapp). Y pues ya, mi Dady se tragó su
orgullo una vez y varias porque lo mismo me siguió pasando (carita de llanto y
carita de sufrimiento con tristeza). Después de varias veces que mi Pa fue a
tratar de que no me moquearan se cansó de: “Martín, son niños” y me dijo así
como que muy solucionador “mira, si me entero de que te vuelven a pegar y no
metes las manos, yo te voy a partir a gajos tu ma tu ma tu ma”, y entonces
sufrí de verdad, sufrí mucho y sufrí así como un mundo pesado, un mundo de
hombros sobre mi mundo que se volvió pesado y aunque no lo recuerdo debí
decirle que eran muchos y que eran más fuertes y malos. Entonces me proporcionó
la sabiduría Velázquez sobre peleas, algo así como el Sr. Miyagui en el Karate
Kid, pero sin entrenamiento, ni demostraciones, ni filosofía, ni tampoco era
tan sabia, pero a final de cuentas es la sabiduría Velázquez sobre las peleas y
quien dude de su efectividad lo espero al fin de este relato para gajarles su
ma su ma su ma, ¿ok? Y pues que al día siguiente llega el chavito que más me
molestaba y se me para en frente y me
dice no se qué y levanta la cabeza
retándome y hace eso en las narices que los que amenazan hacen y pues ya, me
acobardé como siempre y dejé que se fuera y que se sentara en su butaca y justo
cuando se sentó y volteó sonriente a ver a no sé quién orgulloso de su
gandallés, yo, yo reuní en mi puño derecho toda la fuerza que un niño de cuarto
de primaria puede reunir y corrí hacia el litle cabroncito acá tipo Seiya en
los Caballeros del Zodiaco (que en ese momento estaban de moda y eran hiper
mega la mejor caris del mundo y seguro ganaron uno o mil premios Nobel) y como
si fuera un “dame tu fuerza Pegaso” le sorrajé en su nariz gandalla un
moquetaso que lo dejó sangrando. Ustedes pensarán que eso debió ser un perfecto
estatequieto, pero, remember remember: TODOS eran súper cuates, así que lo
siguiente que recuerdo fue que me encontraba esquinado en el salón sin poder
escapar, rodeado por todos los niños del salón, temblando de miedo porque ahora
no eran sólo los malosos los que me querían gajar mi ma mi ma mi ma, sino
TODOS. TODOS, y me decían no recuerdo que pff, me decían y me decían
seguramente que me gajarían mi parte de ma de ma de ma, y yo allí en la triste
esquina sin poder escapar ya que “Martín, son niños”. Lo siguiente es que uno
de ellos se me acercó con una cadena o unos chacos (estoy seguro que en este
momento ya todos dan por hecho que estaba en una escuela de gobierno, lo cual
es así mil veces cierto), se acercó y se puso a mi lado meneando en infinitos
su artefacto madreador y les dijo a los demás algo así tipo “bueno, ya estuvo,
el que quiera pegarle primero va conmigo” y me dejaron, por ese día. Ese chavo
a quien después de la primaria no he vuelto a saber de él también se llama
Martín, y verdad de Dios nunca pude romperle su máiz, porque después de ese día
mi estancia en la primaria se volvió un darme en la ma en la ma en la ma con
todos, incluyéndolo. De verdad o de juego me peleé con todos (excepto con el
más ñoño que no rompe mi relato ni se vuelve una excepción porque estoy seguro
que a estas fechas es un gay hiper declarado y fue de los primeros en casarse
en el DF y hasta sacó su crédito Infonavit de manera conyugal con sus puntos y
los de su esposo guadalajaroso). Me volví un poco como León peleador sin ley,
acá un Van Dame de primaria. Me peleé con el ese pelos de libro y el otro
dientes feos y el gueroso y el orejitas y el otro que me sacó la cátsup con su
brazo de yeso y di una patada de giro y sangré de sólo estar peleando mucho
tiempo y volví a vengarme el día siguiente para azotar al ese japo sobre su
pupitre hasta que le salió sangre y quedó moratoso de su cara de japo y peleé y
peleé y peleé. Otro día el más gordo y
golpeador me retó y me aventó contra una pared, lo siguiente fue un golpe mío
volado así como volado que le pegó en la nariz y le sacó la sangre; TODOS,
todos estaban reunidos alrededor de nosotros y comenzaron a canturrear “y Eze,
el mole, y Eze, el mole, y Eze, el mole” y volteé a ver su nariz Ezequielosa
que sangraba, lo único que le faltó decir es “siempre me pasa que me salpica la
sangre de los otros” acá como Nelson en los Simpson, pero se puso loco de ver
su mole saliendo de su nariz y me me me acomodó una lluvia de trancasos y caí
en las butacas tratando de cubrirme de los golpes; pero aún así el muy nena que
le va al Guadalajara me acusó de que le saqué la sangre. El maestro mandó
llamar a mi Dad para darle queja de que era yo un Van Dame-Seiya-Bart hijo del
mercenario de peleas clandestinas y que le había pegado a Ezequiel y entonces
mi Papito con todo el orgullo de ser mi Dady pudo decirle al jubiloso del
maestro “Son niños, Meche” (carita con los lentes acá soy bien chingón y súper
chingón). Y Ustedes se preguntarán por qué me eché toda esta historia con un
tono bien infantilozo si ya estoy bien verijón, pero es que esto no lo escribo
para Ustedes, esto lo escribo para mi Dady que cuando estaba en cuarto de
primaria me dijo lo que me dijo para que me defendiera y entonces ahora veo al
litle Israel de cuarto de primaria y a mi Papi, Papi del Litle Israel de cuarto
de primaria, y puedo decirle de ambos a mi Pa: “son niños, Martín”, hoy lo
entiendo, el Papi que ese día habló lo hizo como el niño que un día tuvo que
ser su propio Miyagui.
jueves, 4 de julio de 2013
CÓMO LOGRAR UNA VERDADERA CONFIANZA
Dice César Vallejo:
Y sí, hay golpes en la vida tan fuertes, yo lo sé. Pero no vengo a hablar de los madrazos en la vida, porque, total, después de tantos errores, golpes y malas experiencias, he aprendido que el recurso interno más importante en las adversidades se llama confianza. No trato de hablar de la confianza sobre que pase algo bueno o malo, ya que eso más bien es esperanza y en ese sentido la mente tiene un papel importante. La confianza mía que es confiable es más íntima, personal, una oración interna: la fe en uno mismo.
¿De qué hablo? De que no importa que pase o vaya a pasar, voy a estar bien y voy a ser feliz. Esa es mi confianza. No puedo detener que salga el Sol, pero cuando salga aprenderé a vivir bajo Él y a sonreirle. No puedo detener que caiga la noche, pero cuando llegue la abrazaré y me fundiré en su beso. No puedo evitar que pase lo que está pasando pero sé que pasará, y así, pasará.
Creo que se lo leí a Osho y la idea era que todo en el Universo está en equilibrio menos la mente del hombre. La Tierra gira y el día llega y la primavera es tan puntual y las flores la obedecen y las abejas les revolotean y todo pasa cuando debe de pasar, pero sólo en la mente del hombre existe la idea de que algo va mal. Así que mi lógica es que no importa que pase o vaya a pasar, voy a estar bien y voy a ser feliz.
¿Crees que te van a correr del trabajo? Ten confianza, lo más seguro es que te corran.
¿Crees que tu mujer te va a poner el cuerno? Ten confianza, a las mujeres les encanta que las celen, les encanta que las hostiguen y las orillen a buscar una salida de una relación espantosa.
¿Crees que algo malo te va a pasar? Ten confianza, la mente es poderosa y tu la puedes dirigir aunque no te estés dando cuenta de que así pasa.
¿Quieres tener confianza en que vas a estar bien? Créeme, pase lo que pase el Universo está trabajando en tu evolución, y así, hay días buenos y días que " Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero", pero, pero no importa que pase o vaya a pasar: vas a estar bien y vas a ser feliz, si quieres.
No puedo decidir si bueno o malo, frío o caliente, pero puedo decidir la actitud con la que lo voy a enfrentar.
Sí, quieres. :)
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!
Y sí, hay golpes en la vida tan fuertes, yo lo sé. Pero no vengo a hablar de los madrazos en la vida, porque, total, después de tantos errores, golpes y malas experiencias, he aprendido que el recurso interno más importante en las adversidades se llama confianza. No trato de hablar de la confianza sobre que pase algo bueno o malo, ya que eso más bien es esperanza y en ese sentido la mente tiene un papel importante. La confianza mía que es confiable es más íntima, personal, una oración interna: la fe en uno mismo.
¿De qué hablo? De que no importa que pase o vaya a pasar, voy a estar bien y voy a ser feliz. Esa es mi confianza. No puedo detener que salga el Sol, pero cuando salga aprenderé a vivir bajo Él y a sonreirle. No puedo detener que caiga la noche, pero cuando llegue la abrazaré y me fundiré en su beso. No puedo evitar que pase lo que está pasando pero sé que pasará, y así, pasará.
Creo que se lo leí a Osho y la idea era que todo en el Universo está en equilibrio menos la mente del hombre. La Tierra gira y el día llega y la primavera es tan puntual y las flores la obedecen y las abejas les revolotean y todo pasa cuando debe de pasar, pero sólo en la mente del hombre existe la idea de que algo va mal. Así que mi lógica es que no importa que pase o vaya a pasar, voy a estar bien y voy a ser feliz.
¿Crees que te van a correr del trabajo? Ten confianza, lo más seguro es que te corran.
¿Crees que tu mujer te va a poner el cuerno? Ten confianza, a las mujeres les encanta que las celen, les encanta que las hostiguen y las orillen a buscar una salida de una relación espantosa.
¿Crees que algo malo te va a pasar? Ten confianza, la mente es poderosa y tu la puedes dirigir aunque no te estés dando cuenta de que así pasa.
¿Quieres tener confianza en que vas a estar bien? Créeme, pase lo que pase el Universo está trabajando en tu evolución, y así, hay días buenos y días que " Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero", pero, pero no importa que pase o vaya a pasar: vas a estar bien y vas a ser feliz, si quieres.
No puedo decidir si bueno o malo, frío o caliente, pero puedo decidir la actitud con la que lo voy a enfrentar.
Sí, quieres. :)
domingo, 30 de junio de 2013
REFLEXIONES SOBRE ESTAR SOLTERO
Cuando trato de escribir siempre trato de ir profundo en lo que quiero decir. Siempre me pregunto si lo que estoy escribiendo es lo que quiero contar y con la fuerza que lo quiero hacer sentir.
Y de lo que quiero hablar es de que el día de ayer un amigo muy mi amigo se casó. Hace ya varios años que me llegó esa época en la que toodos los amigos comienzan a casarse, y luego siguió la de los nacimientos de sus hijos, bautizos, presentaciones, y hasta ya comenzaron las primeras separaciones. Total que el día de ayer hablaba con otro amigo sobre estar soltero y no tener siquiera una posibilidad con alguien de concretar una relación que termine en altar con un "por siempre", y pues, este amigo con el que hablaba ya se casó una vez y no funcionó, pero ayer, ayer me decía que le gustan mucho las bodas aunque tenga que ir solo, y le gustan por que las ve como la posibilidad del triunfo del amor, y así, las bodas le hacen pensar que debe de haber alguien "especial" para él en algún lado. Mucho de eso que me dijo dejó un eco en mí porque yo vengo de una familia estable donde mis padres llevan casados más de treinta años y a veces siguen teniendo detalles de noviecitos juveniles, y pasa que por eso y más razones las personas esperan que decida unirme con alguien y "sea feliz", pero a mí las bodas me ponen nervioso y la verdad, me la sudan.
A mí me gusta ver a mis amigos felices y si casarse los hace más felices me gustan las bodas, pues. Cuando algún amigo se casa casi siempre decido ir solo a su boda ¿Por qué? Así pasa. Pero siempre siempre sucede que como ya casi todos mis amigos están casados pues comienzan a preguntarme que cuándo me caso o para cuándo de menos verán a alguien especial en mi vida y antes eso me irritaba, pero ahora trato de entenderlos y he comenzado por abrirme y decirles que simplemente mi situación define el conjunto de mis pasadas decisiones. Porque Universo, tú lo sabes perfectamente Universo, que estar soltero es una decisión, y se trata también de una decisión de amor "por siempre", y en el estar soltero también se sienta cabeza, se madura, se crece, se llega uno mismo a conocer y también uno comprende que día a día hay que enamorarse para que no se extinga la llama del amor. En la soltería también hay días terribles en lo que se pone a prueba nuestro compromiso; en la soltería también hay una unión con Dios. Estar soltero nunca me ha impedido avanzar en el camino. Así que, amigos, no se preocupen de verme sin pareja, ya que en mis días no ha faltado el amor, y sobre que llegue alguien especial a mi vida... todos y cada uno de mis días trato de ser la persona especial que pide de mí la vida.
;)
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