Lo siguiente lo escribí para mi amiga Fabiola.
UN HOLA GENUINO
Sabes? El día de hoy he sentido una resistencia hacia mi persona, el día de hoy y desde hace un tiempo. Sobre este tipo de cuestiones, en los que abusando de la subjetividad podemos tildar de loco a alguien, creo que no lograré sacar de ti un directo “sí, la tierra ha adistanciado nuestra amistad”. Como sea, la tierra ha adistanciado nuestra amistad. Las montañas que mantienen cercado a Querétaro han enfriado hasta la señal del Messenger por la que transitan nuestros recados.
Qué trágico sueno. Aunque no es para menos, te sigo considerando mi mejor amiga.
Creo que se trata de no ver tu entusiasmo, pero es lógico si no te veo. Y más, si no te vi más que tres o cuatro ocasiones en el último par de años. Mea culpa.
Hoy he sentido una resistencia, más no me he sentido ofendido, ni nada que sea menos que eso. No necesitaba sentirme así el día de hoy para saber que he dejado pasar tantas cosas de tu vida. Y me atrevo a contarte como mi mejor amiga!!!!, siendo así debieran de temblar mis enemigos.
Sé que no he visto tu sonrisa cuando te contaron un nuevo chiste, pero no la he olvidado porque bien sé la forma que adoptan tus ojos y como es que entrecierras los labios formando una boquita. Sé que no he estado para tomarte el pulso después de un día violento y aún así recuerdo el vibrar de tu mano. Sé lo que no he estado y sé lo que es indeleble en mi memoria sobre ti. Como sea, saber todo lo pasado no excusa el distanciamiento que yo puse antes de que la tierra nos alejara; es pusilánime de mi parte bastarme de ti por tenerte en mis recuerdos.
Cuando digo te extraño es legítimo. Cuando escribo un hola es el mismo que utilizo para saludar a un nuevo día. Me explico: te he dejado de hablar, me he desinteresado de tu vida, me he indiferenciado a tus sentimientos, más sigues latente en mí como la religión, la conducta social o los sueños de estudiante. Me explico un poco más: un día dejas de creer en la religión, pero la vuelves a abrazar tarde o temprano con verdadera fé; un día no quisieras la conducta social pero cuado necesitas brillar ella es el destello de tu incandescencia; y, un día pierdes la fé en los sueños de estudiante, más si te escuchas de verdad te darás cuenta de que es el único camino decoroso de la vida. Resumo y obvio: te dejé de buscar, me desinterese y hasta ignoré tu halo, más, eres un ritual en la religión que he abrazado, hay un protocolo cuando se trata de situacionespensamientosaccionesmomentoinolvidables de los que tú formaste parte; y, sobre los sueños de estudiante, no puedo obviarlo porque éramos unos locos y eso jamás lo olvidaremos, aunque con mi conducta de “madurez” te mandé al departamento de la gente que ves poco (si te es un consuelo más de la mitad de las personas importantes en mi vida está allí). Como sea (una vez más) Fabiola: te amo pues eres una de las personas más importante de mi vida, y si tu vida te lleva lejos de mí hasta en los internets, pues no me importa ni me causa resentimiento, sé que soy en tu vida y esa es una de las seguridades más grandes en mi vida.
Te habrás dado cuenta de que esto no es un reclamo. Se trata de la nostalgia con que miras lo que has dejado por cumplir con tus deseos. Somos tan egoístas si lo queremos. Somos tan amables si lo queremos. No puedo dar marcha atrás pues sólo vivo para ir al frente. El río no vuelve sus aguas sobre la misma piedra, sólo el hombre cree hacerlo, pero tarda mucho en darse cuenta de que ya no es la misma piedra. Igual y, igual y mañana, estando más claro deje de pensar en que nos distanciamos, te repito: no es un reclamo, es la nostalgia de no verte.
Fabiola: Te quiero. Es un gusto acomodar estas letras para ti, espero no ser muy oscuro.
Israel
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