Y tomo mi lugar en el Universo, en este instante que es la vertiente del tiempo como un oceano de posibilidades.
Y lo tomo a sabiendas de que me vuelvo el centro, de que cada paso es el movimiento de todas las galaxias en eje sobre mi conciencia. Soy el centro y todo gira en torno mío.
Había querido esperar el momento, había aguardado, paciente, había pensado en que necesitaba una mejor situación para centrarme y adquirir mi lugar perpetuo, pero, hoy determino de que el mejor momento es el ahora.
Proclamo mío este momento. Proclamo mías todas las estrellas y la oscuridad en que se mecen. Declaro el aliento de Dios como mi aliento. Me libero de cualquier carga futura o pasada ya que el ahora es el hogar y la chispa inicial.
Hágase el silencio.

